Los subtítulos muestran el diálogo a quien oye el sonido pero no entiende el idioma. Los subtítulos para sordos añaden todo lo que entra por el oído: los ruidos, la música y quién habla cuando no se le ve. En inglés se llaman closed captions o SDH, y Netflix los llama subtítulos descriptivos (SD). Te mostramos la diferencia con dos archivos nuestros y repasamos la norma UNE 153010, lo que exige la ley española, el estilo de Netflix, nuestra prueba con los reproductores de Chrome y Edge y cómo activarlos o quitarlos.
Subtítulos, subtítulos para sordos, SD y closed captions
- Subtítulos: solo el diálogo, casi siempre traducido, para quien oye la banda sonora pero no entiende el idioma. Pueden acortarse para que dé tiempo a leerlos.
- Subtítulos para sordos: el diálogo más la información sonora que hace falta para entender la escena: ruidos, música, canciones, tono de voz, personajes fuera de plano. Están pensados para personas sordas y con discapacidad auditiva.
- Closed captions (CC) y SDH: los términos en inglés. En Estados Unidos y Canadá, captions es lo que en España llamamos subtítulos para sordos; SDH (subtitles for the deaf and hard of hearing) es el nombre que usan las plataformas de streaming.
- Subtítulos descriptivos (SD): el nombre de Netflix en España y Latinoamérica. Su ayuda los define como el diálogo más una descripción de los sonidos de la serie o la película.
Así que la diferencia no está en el idioma, sino en el público. Los subtítulos sustituyen un idioma; los subtítulos para sordos sustituyen el sonido. Una película española puede tener subtítulos para sordos en español, y una estadounidense, subtítulos en español y captions en inglés. El W3C, el organismo que publica las pautas de accesibilidad web, lo explica así: los captions son necesarios para la accesibilidad, mientras que los subtítulos en otros idiomas no son en sí una medida de accesibilidad. Y cambiar las voces en lugar de añadir texto es el doblaje.
Cada servicio usa sus propias palabras para lo mismo:
| Dónde | Versión para personas sordas | Subtítulos normales |
|---|---|---|
| Netflix, ayuda en español (España y Latinoamérica) | subtítulos descriptivos, símbolo SD | subtítulos |
| iPhone en España, Ajustes | opción «Subtítulos opc. y para sordos» | subtítulos |
| iPhone en México, Configuración | subtítulos para personas con sordera total y parcial (SDH) | subtítulos |
| Norma UNE 153010 | subtitulado para personas sordas y personas con discapacidad auditiva | — |
| Directiva europea de accesibilidad | subtítulos para sordos y deficientes auditivos | — |
HTML, atributo kind | captions | subtitles |
La misma escena en dos archivos
Escribimos una escena corta y la subtitulamos dos veces. Suena un teléfono. Anna, en pantalla, tiene las manos ocupadas y le pide a Ben que conteste. Ben responde desde otra habitación y, al final, suena un piano en la radio.

Lo que añade la versión para sordos:
- El sonido que abre la escena. Sin «[suena el teléfono]», la pregunta de Anna no tiene sentido.
- El personaje fuera de plano. A Ben no se le ve, así que «[Ben]» indica quién habla. Si la persona está en pantalla, el nombre sobra.
- La música. El final de la escena no tiene diálogo. Sin esa línea, para quien no oye no pasa nada.
Los dos archivos usan el mismo formato SRT; solo cambia el contenido. Para quien oye, la versión para sordos estaría recargada; para quien no oye, la versión normal se pierde media escena. Nuestras líneas son cortas: 29 caracteres como máximo y menos de trece caracteres por segundo, dentro de los límites de la guía de Netflix para el español: 42 caracteres por línea y 17 caracteres por segundo en programas para adultos, también en los subtítulos para sordos.
La norma UNE 153010 y lo que pide la ley
En España, la referencia técnica es la norma UNE 153010:2012, «Subtitulado para personas sordas y personas con discapacidad auditiva». Es de mayo de 2012, sustituye a la versión de 2003 y la elaboró el comité técnico de productos de apoyo para personas con discapacidad. El texto completo, de 30 páginas, es de pago. El extracto público que ofrece la Asociación Española de Normalización (UNE) muestra su alcance y su índice:
- Para qué sirve: fija requisitos y recomendaciones sobre la presentación de este subtitulado, en directo y grabado, en cualquier medio audiovisual que permita incorporarlo.
- A quién se dirige: creadores de contenidos, medios de comunicación, evaluadores de accesibilidad, administraciones que compran servicios accesibles y empresas de subtitulado.
- Qué regula: aspectos visuales y temporales del subtítulo, identificación de los personajes, efectos sonoros, información contextual y voz en off, música y canciones y criterios editoriales. Tiene además anexos obligatorios sobre el color y sobre la precisión y el retraso de los subtítulos en directo.
Como el texto completo no es público, aquí no reproducimos sus reglas concretas. Si subtitulas para una televisión española, pídele su libro de estilo.
La ley se apoya en estas normas. La Ley 13/2022, General de Comunicación Audiovisual, obliga a los prestadores a mejorar su accesibilidad de forma progresiva, a enviar cada año un plan de accesibilidad a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) y a cumplir poco a poco los requisitos de calidad del subtitulado según la normativa española UNE (artículo 101). Las guías electrónicas de programación deben señalar con claridad las medidas de accesibilidad de cada programa. El Centro Español del Subtitulado y la Audiodescripción (CESyA), del Real Patronato sobre Discapacidad, es el centro técnico de referencia estatal (artículo 109).
Cuánto hay que subtitular en televisión
La misma ley fija mínimos de programas subtitulados (artículos 102 a 104):
| Servicio | Programas subtitulados, como mínimo |
|---|---|
| Televisión lineal en abierto | 80 por ciento, y todos los de máxima audiencia |
| Televisión pública lineal en abierto | 90 por ciento, y todos los de máxima audiencia |
| Televisión lineal de pago | 30 por ciento, incluidos los de mayor interés para la audiencia |
| Televisión a petición | 30 por ciento del catálogo, incluidos los de mayor interés para la audiencia |
Estos mínimos rigen desde el 9 de julio de 2023, un año después de la entrada en vigor de la ley. No se aplican a prestadores con bajo volumen de negocio y baja audiencia: mientras no haya reglamento, la ley habla de ingresos anuales inferiores a dos millones de euros y de una audiencia inferior al dos por ciento en televisión lineal, o al uno por ciento en servicios a petición. Las comunidades autónomas pueden añadir obligaciones para sus cadenas. Las quejas sobre servicios estatales van a la CNMC, que controla el cumplimiento y publica un informe anual. Es un resumen de la ley, no asesoramiento jurídico.
El estilo de las plataformas: corchetes y minúsculas
Netflix publica una guía de subtitulado en español, común para España y Latinoamérica, con un apartado para los subtítulos para sordos. Nuestro archivo sigue sus reglas:
- Corchetes para sonidos y nombres, en minúscula salvo los nombres propios: «[Ben]», «[suena el teléfono]».
- Nombre solo si no se ve quién habla. Para alguien cuyo nombre aún no se conoce: «[hombre]», «[mujer]», con número si hay varios.
- Verbo o sustantivo: los sonidos de un personaje identificado, y también los de objetos y música, van con verbo en presente; los de la escena o de origen desconocido, con sustantivo. Un personaje «tose», un teléfono «suena», en la calle se oye un «disparo».
- Solo lo que importa: sonidos relevantes para la trama, nada que ya muestre la imagen. Para una interjección, mejor reproducirla tal cual que describirla.
- Música: por su género y su ambiente más que por el título; las letras, entre dos notas ♪.
- Fidelidad: conservar todo el texto posible, incluidos los regionalismos en las producciones originales en español.
- Velocidad: hasta 17 caracteres por segundo en programas para adultos, lo mismo que los subtítulos normales desde una revisión de mayo de 2026. Las guías francesas, en cambio, permiten llegar a 20.
Otra regla explica una queja habitual: «los subtítulos no coinciden con el doblaje». En un título doblado al español, Netflix pide que los subtítulos para sordos se basen en el guion de doblaje o en el audio doblado. Los subtítulos normales, en cambio, traducen el diálogo original. Si ves una película doblada con los subtítulos normales en español, a menudo lees una frase distinta de la que oyes; la pista para sordos se ajusta mejor a lo que suena.
Desde abril de 2025, Netflix ofrece además en sus nuevas producciones originales subtítulos en el idioma original sin indicaciones sonoras, aparte de los subtítulos para sordos. En la interfaz en inglés, las dos pistas se llaman «English» y «English (CC)».
YouTube no tiene un tipo de pista propio para personas sordas: el canal decide qué incluye en sus subtítulos. Su ayuda en español recomienda añadir textos como «[APLAUSOS]» o «[TRUENOS]» al escribir los subtítulos, en mayúsculas, al contrario que Netflix. Cada servicio tiene su estilo; lo importante es elegir uno y mantenerlo.
Abiertos, opcionales o incrustados
- Subtítulos opcionales (closed captions): una pista aparte que el espectador activa o desactiva.
- Subtítulos abiertos (open captions): forman parte de la imagen y se ven siempre. El W3C los acepta como una forma válida de subtitular un vídeo.
- Subtítulos incrustados: lo mismo, pero con una traducción. No se pueden quitar ni cambiar de idioma, y corregir una palabra obliga a exportar el vídeo otra vez.
En tu web y en las plataformas que aceptan archivos, guarda los subtítulos para sordos y cada traducción en archivos separados, en SRT o WebVTT; nuestra guía del archivo SRT explica el formato. Incrusta solo donde la plataforma no te deje otra opción.
Cómo muestran las pistas los reproductores: nuestra prueba
En una página web, el elemento HTML track indica qué es cada archivo con el atributo kind: subtitles para subtítulos y captions para subtítulos para sordos. El estándar HTML describe los primeros como adecuados cuando el sonido está disponible pero no se entiende, y los segundos como la transcripción del diálogo, los efectos de sonido, las indicaciones musicales y otra información de audio relevante. Una pista sin kind cuenta como subtitles.
<video controls src="escena.mp4">
<track kind="captions" src="escena-para-sordos.vtt" srclang="es" label="SD Español">
<track kind="subtitles" src="escena-en.vtt" srclang="en" label="English">
<track kind="subtitles" src="escena-fr.vtt" srclang="fr" label="Français">
</video>Pero ¿qué ve el espectador? El 15 de octubre de 2026 abrimos un vídeo de prueba nuestro, con varias pistas, en el reproductor integrado de Chrome 155 y de Edge 155, en Windows 11 con la interfaz en alemán. El resultado fue casi igual en los dos navegadores:
- No hay un botón directo. El menú de subtítulos estaba detrás del botón que muestra más controles del reproductor.
- Solo cuenta el nombre. El menú muestra cada pista con su nombre, el
label. Si escaptionsosubtitlessolo se nota por un pequeño icono, CC o subtítulos, y solo cuando dos pistas se llaman igual o una no tiene nombre. - Sin nombre, un código. Una pista sin
labelaparecía con su código de idioma, «de» en nuestra prueba. - Los nombres largos se cortan. En Chrome, los nombres de siete caracteres se veían enteros y los de diez o más se cortaban: «Deutsch (UT)» quedaba en «Deutsch (…» en los dos navegadores. Con «UT Deutsch», Chrome conservaba el principio, «UT Deuts…»; Edge todavía mostraba entero ese nombre de diez caracteres.
El nombre es, por tanto, a menudo lo único que el espectador ve de la pista. Pon delante lo que la distingue, como «SD Español», con la abreviatura que usa Netflix, en lugar de «Español para sordos», o usa un nombre muy corto. Si necesitas colores, usa WebVTT: en esa misma prueba, Chrome 155 y Edge 155 solo colorearon el texto cuando un bloque STYLE definía los colores; sin él, todo salía en blanco. Más sobre el formato en nuestra guía del archivo VTT. Los reproductores propios y los vídeos insertados de YouTube o Vimeo tienen sus propios menús: pruébalos con tus nombres reales.
Activar o quitar los subtítulos para sordos
- Netflix: durante la reproducción, toca o haz clic en la pantalla; en la tele, pulsa la flecha arriba o abajo del mando. Elige «Audio y subtítulos» y después un idioma, o «Otros» para verlos todos («Otro» en Latinoamérica). El símbolo SD en la página de información indica qué títulos los tienen; algunas series no los ofrecen en todas las temporadas y, sin ellos, Netflix puede mostrar subtítulos sin sonidos ni música. También pueden aparecer subtítulos aunque los hayas desactivado, cuando hay diálogos en un idioma distinto del original.
- YouTube: haz clic en Subtítulos, abajo a la derecha del reproductor; el icono solo aparece si el vídeo tiene subtítulos. Tamaño y estilo: Configuración, Subtítulos, Opciones. Todos los pasos, también en el móvil, están en nuestra guía de subtítulos de YouTube.
- iPhone: en España, Ajustes > Accesibilidad > Subtítulos; en México, Configuración > Accesibilidad > Subtítulos. La opción «Subtítulos opc. y para sordos» hace que las apps compatibles prefieran los subtítulos para sordos cuando los hay. En «Subtítulos automáticos» decides cuándo aparecen solos, por ejemplo si el idioma no coincide con el tuyo.
- Televisión: según la ley, la guía de programación debe señalar qué programas son accesibles. Si un canal estatal no cumple, puedes dirigirte a la CNMC, el punto de contacto para quejas de accesibilidad.
La normativa europea y tu propia web
Esto resume los textos; no es asesoramiento jurídico.
- Servicios que dan acceso a la televisión y al vídeo: la directiva europea de accesibilidad, aplicable desde el 28 de junio de 2025, afecta a apps, guías de programación y reproductores. Deben transmitir completos los subtítulos para sordos y deficientes auditivos, con calidad suficiente, sincronizados y con control del usuario sobre su presentación. Las microempresas que prestan servicios están exentas: menos de diez personas y un volumen de negocios o un balance anual de dos millones de euros como máximo.
- Tu web: las pautas de accesibilidad WCAG 2.2, a las que remiten muchas leyes, piden subtítulos para todo el audio grabado de un vídeo desde el nivel A, y para el directo en el nivel AA. Unos subtítulos que se dejan diálogos o efectos importantes no cumplen.
- Subtítulos automáticos: según el W3C, no cumplen los requisitos de accesibilidad mientras no se confirme que son totalmente exactos. Casi siempre hay que corregirlos.
Lista de comprobación para un vídeo en varios idiomas
- Subtítulos para sordos en el idioma del vídeo, revisados por una persona. Los automáticos son solo un borrador.
- Un archivo de subtítulos por idioma de traducción, solo con el diálogo. Nuestra guía para traducir subtítulos muestra las trampas.
- Nombres de pista cortos, con lo que distingue la pista al principio: «SD Español», «English», «Français».
- Un solo estilo por archivo, por ejemplo corchetes en minúscula como Netflix, sin mezclar convenciones.
- Legibles: dos líneas como máximo, 42 caracteres por línea y 17 caracteres por segundo en la guía de Netflix.
- El formato adecuado: SRT para la mayoría de las plataformas; WebVTT para tu propio reproductor y para los colores, con un bloque
STYLE. - Una transcripción además, no en lugar de los subtítulos. El W3C señala que una transcripción también ayuda a los buscadores y que una transcripción descriptiva sirve a las personas sordociegas.
- No solo incrustados: si los incrustas para redes sociales, ofrece también en tu web una pista que se pueda desactivar.
